“NUEVAYoL” no es solo un video: es una consigna contra el olvido, la gentrificación y el despojo

El video NUEVAYoL de Bad Bunny, estrenado el 4 de julio, no celebra la independencia de EE.UU.: la confronta. Con estética de archivo y mensaje político, Benito rinde homenaje a la memoria latina y denuncia el despojo de su pueblo. Es música, sí. Pero también es consigna.

¿Y si el reguetón fuera más archivo que industria?
¿Cuántas veces hay que repetir “no nos vamos” para que el mundo escuche?

NUEVAYoL de Bad Bunny: identidad, rabia y cuerpo como protesta

El video NUEVAYoL de Bad Bunny se estrenó el 4 de julio, día de la independencia de Estados Unidos. Pero lejos de celebrarla, el video lanza una consigna.

Vemos a Benito caminar sobre la nieve en chanclas, afirmando su identidad puertorriqueña desde el cuerpo. Bajo la dirección de Renell Medrano, nos muestra una fiesta de quince años: una celebración profundamente latina, cargada de memoria, con historia y estética propias. Los vestidos, los peinados, los pasos de baile, la forma del pastel… todo remite a las fiestas de los noventa, copiadas y pegadas sin ironía.

En redes, se viralizó un momento clave: la imagen de una quinceañera quemando su vestido. No necesita explicación, ya la conocemos como meme. Pero en NUEVAYoL de Bad Bunny, esa imagen se transforma en símbolo. No se trata solo de una broma: es una declaración de ruptura con el molde que impusieron.

Fotograma del video NUEVAYoL de Bad Bunny, dirigido por Renell Medrano (2025). © Rimas Entertainment.

Más adelante, Benito escala el tono: aparece sobre la Estatua de la Libertad con una bandera de Puerto Rico. Luego, suena un mensaje en la radio con una voz que evoca la del actual presidente, pidiendo perdón a los latinos:

“I made a mistake, I want to apologize to the immigrants in America. I’m in the United States. I know America is the whole continent.”

Y continúa:

“This country is nothing without the immigrants, this country is nothing without Mexicans, Dominicans, Puertoricans, Colombians, Venezuelans, Cubans…”

El cierre del video es en blanco y negro. No para quitarle fuerza, sino para reforzar que esta es otra historia: no la oficial, sino la que se guarda en los álbumes familiares. La que no sale en los libros, pero se transmite de generación en generación.

Y cierra con una frase que no necesita traducción:
“Juntos somos más fuertes.”

Benito no canta desde la orilla, canta desde la herida. Y ahí, donde muchos callan para no incomodar, él levanta la voz. El cuerpo, la música y la imagen se le vuelven lenguaje político.

Fotograma del video NUEVAYoL de Bad Bunny, dirigido por Renell Medrano (2025). © Rimas Entertainment.

La letra también es política: una historia que no cabe en los libros

La canción NUEVAYoL condensa la visión de Bad Bunny sobre la lucha por preservar la identidad puertorriqueña en una sociedad que insiste en desplazar, silenciar y borrar a los latinos. Hay coherencia entre lo que se canta y lo que se muestra: el video y la letra se sostienen mutuamente como gesto de resistencia.

Pero esta no es una excepción en su carrera: es parte de un archivo de protesta.

En 2018, tras el huracán María y la respuesta negligente del gobierno estadounidense, lanzó Estamos bien, un himno a la resiliencia de su pueblo.
En 2019, junto con Residente e iLe, cantó Afilando los cuchillos, una canción contra la corrupción, el abuso de poder y el capitalismo salvaje.
En 2022, con El apagón, dentro del álbum Un verano sin ti, denunció la privatización de la isla y la llegada de estadounidenses que desplazaban a los puertorriqueños. La frase “Yo no me quiero ir de aquí, que se vayan ellos” dejó claro quién debía moverse.

Ahora, en su disco DeBÍ TiRAR MáS FOToS (2025), canciones como LO QUE LE PASÓ A HAWAii y NUEVAYoL se consolidan como himnos contra la violencia sistémica hacia los pueblos latinoamericanos y el fenómeno global de la gentrificación.

Benito no canta desde afuera. Canta desde la herida y la furia. Desde el corazón de una cultura que se defiende bailando, pero también señalando.

Fotograma del video NUEVAYoL de Bad Bunny, dirigido por Renell Medrano (2025). © Rimas Entertainment.

Piel chinita, puño cerrado

NUEVAYoL no es un video triste: es un video político.

Verlo activa algo en el cuerpo. Se siente el enfado, pero también la posibilidad. Que alguien con el alcance global de Benito se atreva a desafiar a una potencia como Estados Unidos no es solo un acto de rebeldía: es una grieta en la narrativa dominante, una chispa que podría encender una revolución.

En un panorama donde la persecución política se intensifica y los discursos de odio se normalizan, Benito no se queda callado. No canta desde la neutralidad. Canta desde la incomodidad, desde el riesgo, desde la urgencia. Eligió luchar, y no lo hizo solo con palabras: lo hizo con imágenes, con ritmo, con cuerpo.

Archivo futuro

Si este video fuera un rezo, invocaría a todas las que han sido desplazadas, invisibilizadas, olvidadas.
No es un simple documento visual: es una memoria en movimiento. Un archivo colectivo de lo que la historia oficial no quiere contar.

Una quinceañera que quema su vestido.
Una bandera en la estatua equivocada.
Una voz de poder apagada por quienes ya no quieren escucharla.

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